jueves, 11 de octubre de 2007

Intentando olvidarte

Ya era hora de que me decidiera a dar el paso. Lo dije sin pensarlo mucho, me puse una fecha y la cumplí. Ese era el último día que iba a verte (pensando como pienso y sintiendo lo que siento), no pudo ser y no te ví. Así que la próxima vez, espero que las cosas hayan cambiado.
Sé que va a ser difícil, es más, no sé si voy a poder. Y no lo sé, porque después de siete años todavía no he podido, aunque creo que nunca me lo había planteado tan en serio.
Este último año, después de haberte tenido tan cerca, me doy cuenta que si no ha pasado nada, es porque no tiene que pasar o tú no quieres que pase (o yo no estoy segura de querer perderte como amigo para ganarte como algo más). Así que me decidí: no puedo seguir así, voy a volverme loca.
Cada vez que te veía se me revolvía algo por dentro (se me revolvía todo), y cuando no estabas soñaba contigo, seguías siendo tan... encantador, provocador... cuando me hablabas y con las cosas que hacías.
Pensé un poco, y ví que volverme loca por tu culpa no es una de las cosas que quiero hacer, aunque si pienso un poco más, todo lo que me va a costar olvidarte, algo de locura me traerá.
Así que estoy en un pozo sin fondo: o me vuelvo loca por no tenerte o me vuelvo loca por querer olvidarte. Y como dice el título del blog...SIEMPRE TÚ. Para bien o para mal.
Y tú fuiste mi primer amor, así que supongo que algo de todo esto te merecerás.
De todas formas, procura no hacerme pasar momentos como los de este último año, procura no tocarme demasiado ni ser tan provocador conmigo. Sé que no tienes ni idea, pero esta dieta de tí presiento que va a ser muy complicada, sobretodo sin dejar de verte ni hablarte en ningún momento.

lunes, 1 de octubre de 2007

...aunque no me quejo

Hace mucho que debí haber dejado este post, pero no lo hice. Me faltaba tiempo y seguía en una nube. Bueno, más bien seguía recordando a cada minuto.
Nunca creí q tu invitación me hubiera gustado y llenado tanto. Al principio no sabía cómo decirte que no y que no te enfadaras, y luego pensé que era tu amiga y no podía decirte que no, si en realidad lo que querías era que fuese, y no sólo quedar bien conmigo.
Y fuí, y tanto que fuí...
Y gracias a tu hermana, dormimos juntos esa noche. Yo no sé porqué no pusiste ninguna pega (yo seguro que no la iba a poner, aunque sabía que podía ser una trampa, para caer más en tus redes) Puede sonar muy cursi, pero en el fondo era eso.
Al principio me recordaba todo mucho a mi viaje a Roma, aunque sabía que pasase lo que pasase, nada iba a ser igual, ni siquiera si hubiese pasado lo mismo. Claro, porque eras tú. Eras tú quien estaba a mi lado, y puede que el que me dieras calor.
Tú también tenías calor, pero no llegué a imaginar ni por un momento que era yo la que te lo daba (si hubiera sido así, quizá me hubiese animado un poco más que a tocarte un brazo, la espalda o el pecho).
Toda la noche contigo. Juntos, y no porque yo te buscara. Me despertaste acabada de dormirme, moviéndome de un lado a otro (creo que soñabas, y me gustaría saber el qué), luego noté que te quedaste dormido pegado a mí. Te notaba en mi espalda, y me gustaba. Estuve a punto de girarme varias veces y abrazarte (tenía una buena excusa: estaba durmiendo y no sabía lo que hacía) pero no lo hice, las cosas no eran como yo quería y no las iba a forzar para ponerte en un aprieto, aunque no me hubiese importado, aunque sólo fuese un par de minutos, imaginar que tú también dormías mejor de esa manera.
Y luego tu mal despertar, que símplemente me hizo gracia, por pensar que ya poco nos quedaba por hacer juntos, que ni siquiera disimulabas tu mal despertar, o escondías tus ojos hinchados o tu pelo deshecho. Tan poco por hacer, pero tan poco que nos conocemos. Al menos ya puedo decir, que he dormido contigo y me he despertado a tu lado. Muy pocas pueden decir eso.
Y ahora lo único que pienso es, que si me acabas de decir que tenías calor porque estabas caliente, ¿era culpa mía? Ojalá.
Y lo que me gustaría saber es si algún día...pronto, volverá a pasar. Quiero volver a despertarme a tu lado, esta vez será diferente, espero que sea mucho mejor.

domingo, 22 de julio de 2007

Quiero seguir el juego

Hace mucho que no pensaba en tí como algo más que un amigo. Últimamente todo era: ¿dónde estará? ¿Qué hará? ¿Querrá que se acabe todo aquí?
Anoche sorprendentemente quedamos despues de cuatro o cinco meses. Y como siempre, todo seguía igual. Tambien, como siempre, quería estar sola contigo, hablar (de verdad, sólo eso), saber qué pasaba por tu cabeza este tiempo, saber qué tal va todo...pero siempre hay gente que quiere estar contigo tambien. La mayoría de días estoy sola, cuando quedo contigo, aparecen mil personas dispuestas a pasar el rato conmigo.
Y bueno, por eso lo que mejor recuerdo de anoche fue cuando estuvimos hablando fuera de la fiesta, solos. No sé si yo me tirabas indirectas y yo te las devolvía o estaba sólo en mi cabeza, pero me gustaba ese juego, y a tí no es que te disgustara mucho porque lo seguiste, incluso después dentro.
Me acuerdo cuando querías pagar la bebida y yo no quería. Me diste el billete y yo lo cogí para devolvértelo y no querías cogerlo. Creo que te dije que lo cogieras, porque no quería tener que meterte las manos donde no debía, y tú me contestaste escondiendo las manos y diciéndome algo así como que si tenía miedo de hacerlo. ¿Cómo me puede gustar tanto ese juego? Eso es lo que me vicia de tí, estar pero no estar. Casi prefiero eso a tener una relación demasiado seria.
Y aquí me tienes, echándote de menos, porque parece que ayer ya cumpliste tu buena obra del mes, y vamos a estar otro tanto tiempo sin volver a vernos o quizá, a hablar.
Me había traido un vestido nuevo para estrenarlo hoy si... Y se va a quedar en el armario, no pienso usarlo con otra persona, o quizá sí, pero hoy no. Hoy estaba reservado, y has anulado la reserva en el último momento.
Estás ahí y no me atrevo a hablarte, tampoco tú lo haces...creo que eso me tiene peor.
¡¡¡Por favor...dime algo!!!

domingo, 3 de junio de 2007

Vacaciones de tí

Hoy, me he dado un respiro de ti. He tomado aire y tiempo para mí, para mis estudios, mis amigos, mi trabajo, mi tiempo libre… En todo el día no has aparecido por mis pensamientos.
No te voy a decir que te he echado de menos, aunque al final de esto, quizá puedas decir que sí.
La cosa ha sido que en el cine, al final de una comedia poco romántica, una chica le ha dicho unas palabras al chico.
Aclaro que no era de amor la película en el tema central, aunque habían muchos celos de por medio, y... analizandola un poco..., siempre todo tiene que ver con eso, sino…mira lo que llego a hacer yo.
A lo que iba: la chica le ha cogido la cara al chico entre sus manos y ha empezado a decirle unas palabras. Ojala hubieses estado allí, porque te habría mirado y te habría dicho que eso también iba por ti. Me he quedado absolutamente asombrada, porque es lo que pienso yo siempre. Incluso pensaba en que eso sólo podría llenar un post para ti.
Decía algo así como que no necesitaba verlo siempre, no necesitaba tenerlo a mano todo el tiempo. Le bastaba con saber que estaba ahí.
Y es exactamente lo que me pasa contigo, y lo que siempre me ha pasado.
Recuerdo que hace muchos años, cuando te acababa de conocer (casi), me dijiste que te ibas a Galicia, que querías cambiar tu vida, probar en otro sitio. Si lo llegas a hacer, me matas. Hubiera sido un ser inerte desde ese instante.
Te digo lo mismo que la chica: no te veo todos los días, la mayoría de veces no te veo ni una vez al mes…otras te veo tres veces en una misma semana. No tenemos una relación regular, pero eso no me importa. Podría no verte por un año entero, si al final cuando nos vemos seguimos igual, que casualmente es lo que nos pasa. Estuvimos sin hablarnos todo un verano. Luego, años más tarde, durante cinco meses, también en verano. Pero la primera vez que nos volvimos a ver, fue como si no hubiese pasado ese tiempo. Todo seguía igual.
Lo que te decía…no pido verte mucho, aunque no me importaría. No pido que me digas que me quieres, que me echas de menos… Me conformo con saber que estás ahí. Siempre has estado ahí para mí. Y eso es lo único que quiero. Sólo me importa que tú estés bien. Supongo que esto lo hace…ya sabes el que, no me hagas decírtelo, pero…si tienes que estar ahí con otra persona, y tú estás bien, yo estaré bien. Tal vez me cueste, pero estarás ahí.
No me imagino una vida sin ti, así como tampoco recuerdo mi vida antes de ti. Marcaste un punto de inflexión, y puede que una etapa muy importante. No estoy preparada, y no creo que nunca lo esté, para una nueva etapa donde no estés tú cerca, donde ya no te pueda ver nunca más.

lunes, 28 de mayo de 2007

Eres mis letras en cada história

Hace una semana me encontré un mail para tí que nunca te mandé, al menos de verdad. Lo que más me sorprendió fue que era de hace cuatro años. Aunque, pensándolo bien, no sé porqué eso tendría que sorprenderme, si desde hace 7 años que contigo conocí lo que era el amor por primera vez, no consigo sacarte de mi cabeza ni un minuto.
Bueno, tal vez ahora estoy exagerando, además de ser bastante cursi. Sí te saqué de mi cabeza en el sentido de desearte algo más que como amigo, y creo que por bastante tiempo. Bastantes tiempos, mejor dicho, y tiempos discontínuos.
Pero como tú dijiste hace muchos años, la maldita história de Pixie y Dixie no me deja seguir con mi vida... con mi vida sin tí.
A mi amiga le digo, que tal vez lo que siento no sea porque quiero estar contigo, sino porque te he querido mucho en algún tiempo pasado y ahora te quiero seguir queriendo como amigo. Pero luego pienso, que cuando estoy contigo creo que eres el mejor amigo que he tenido nunca no tanto para salir de fiesta y contarle los chicos que me gustan, sino como aquel amigo que ha estado siempre cuando lo he necesitado, en los peores momentos, a pesar de todo lo que haya podido pasar, a mí o a él. Puede que tal vez eso me una más a tí, o a lo que siento por tí.
Y esto también me lleva a pensar que porqué a quien quieres como algo más que amigo no puedes quererlo tambien como amigo?
Es un lío, ¿Verdad? Pues lo que yo digo...
Ya no sé qué hacer para sacarme lo que llevo de tí aquí dentro. He creado un nuevo blog, otro más... uno que me gustaría que cualquier día encontraras y leyeras con atención. Negro negativo como yo, ojalá pudiera cambiar el color algún día de estos.
Y ahora pienso un poco y me pregunto qué pasará el día que deje de sentir algo por tí, de dónde sacaré la inspiración para escribir? Tú eres mis letras, mis histórias, mis pensamientos, mis sentimientos, y tantas otras cosas que tú ya sabes, y estas que no.
Ese día, seguiré dándote las gracias por tanto. Por estar conmigo siempre, por apoyarme en cada momento, por entenderme, por aguantarme, por ser mi primer amor...¿Quién mejor que tú podría haberlo sido?