Ya era hora de que me decidiera a dar el paso. Lo dije sin pensarlo mucho, me puse una fecha y la cumplí. Ese era el último día que iba a verte (pensando como pienso y sintiendo lo que siento), no pudo ser y no te ví. Así que la próxima vez, espero que las cosas hayan cambiado.
Sé que va a ser difícil, es más, no sé si voy a poder. Y no lo sé, porque después de siete años todavía no he podido, aunque creo que nunca me lo había planteado tan en serio.
Este último año, después de haberte tenido tan cerca, me doy cuenta que si no ha pasado nada, es porque no tiene que pasar o tú no quieres que pase (o yo no estoy segura de querer perderte como amigo para ganarte como algo más). Así que me decidí: no puedo seguir así, voy a volverme loca.
Cada vez que te veía se me revolvía algo por dentro (se me revolvía todo), y cuando no estabas soñaba contigo, seguías siendo tan... encantador, provocador... cuando me hablabas y con las cosas que hacías.
Pensé un poco, y ví que volverme loca por tu culpa no es una de las cosas que quiero hacer, aunque si pienso un poco más, todo lo que me va a costar olvidarte, algo de locura me traerá.
Así que estoy en un pozo sin fondo: o me vuelvo loca por no tenerte o me vuelvo loca por querer olvidarte. Y como dice el título del blog...SIEMPRE TÚ. Para bien o para mal.
Y tú fuiste mi primer amor, así que supongo que algo de todo esto te merecerás.
De todas formas, procura no hacerme pasar momentos como los de este último año, procura no tocarme demasiado ni ser tan provocador conmigo. Sé que no tienes ni idea, pero esta dieta de tí presiento que va a ser muy complicada, sobretodo sin dejar de verte ni hablarte en ningún momento.