domingo, 3 de junio de 2007

Vacaciones de tí

Hoy, me he dado un respiro de ti. He tomado aire y tiempo para mí, para mis estudios, mis amigos, mi trabajo, mi tiempo libre… En todo el día no has aparecido por mis pensamientos.
No te voy a decir que te he echado de menos, aunque al final de esto, quizá puedas decir que sí.
La cosa ha sido que en el cine, al final de una comedia poco romántica, una chica le ha dicho unas palabras al chico.
Aclaro que no era de amor la película en el tema central, aunque habían muchos celos de por medio, y... analizandola un poco..., siempre todo tiene que ver con eso, sino…mira lo que llego a hacer yo.
A lo que iba: la chica le ha cogido la cara al chico entre sus manos y ha empezado a decirle unas palabras. Ojala hubieses estado allí, porque te habría mirado y te habría dicho que eso también iba por ti. Me he quedado absolutamente asombrada, porque es lo que pienso yo siempre. Incluso pensaba en que eso sólo podría llenar un post para ti.
Decía algo así como que no necesitaba verlo siempre, no necesitaba tenerlo a mano todo el tiempo. Le bastaba con saber que estaba ahí.
Y es exactamente lo que me pasa contigo, y lo que siempre me ha pasado.
Recuerdo que hace muchos años, cuando te acababa de conocer (casi), me dijiste que te ibas a Galicia, que querías cambiar tu vida, probar en otro sitio. Si lo llegas a hacer, me matas. Hubiera sido un ser inerte desde ese instante.
Te digo lo mismo que la chica: no te veo todos los días, la mayoría de veces no te veo ni una vez al mes…otras te veo tres veces en una misma semana. No tenemos una relación regular, pero eso no me importa. Podría no verte por un año entero, si al final cuando nos vemos seguimos igual, que casualmente es lo que nos pasa. Estuvimos sin hablarnos todo un verano. Luego, años más tarde, durante cinco meses, también en verano. Pero la primera vez que nos volvimos a ver, fue como si no hubiese pasado ese tiempo. Todo seguía igual.
Lo que te decía…no pido verte mucho, aunque no me importaría. No pido que me digas que me quieres, que me echas de menos… Me conformo con saber que estás ahí. Siempre has estado ahí para mí. Y eso es lo único que quiero. Sólo me importa que tú estés bien. Supongo que esto lo hace…ya sabes el que, no me hagas decírtelo, pero…si tienes que estar ahí con otra persona, y tú estás bien, yo estaré bien. Tal vez me cueste, pero estarás ahí.
No me imagino una vida sin ti, así como tampoco recuerdo mi vida antes de ti. Marcaste un punto de inflexión, y puede que una etapa muy importante. No estoy preparada, y no creo que nunca lo esté, para una nueva etapa donde no estés tú cerca, donde ya no te pueda ver nunca más.